jueves, 22 de enero de 2009

BIM BAM BUM

El género revisteril nació cerca del 1926 con el bataclán, con famosas compañías que nos visitaron. Algunos nombres para recordar aquellos tiempos, donde hacían sus espectáculos estos iniciados en el género: los autores Carlos Cariola, Daniel de la Vega, Malbrán y Campaña,Chao,etc. Y las figuras de Olga Donoso, Aurora Blasco, Nena Mejía, Rogel y Eugenio Retes, Alberto Mery, Orlando Castillo, Romilio Romo, Pepe Rojas y otros. Todo esto presentado en los teatros de aquellos tiempos, Coliseo, Comedia, Politeama.

El Teatro Balmaceda tuvo una temporada muy interesante desde 1935 a 1941, con los hermanos Retes: Rogel, Eugenio (cómicos), Roberto (tocando el piano)y Rodolfo (en el 1º violín).

Dice Martín Ruiz en un artículo de la Revista Araucaria de Chile,- Pepe Rojas y los viejos actores.

“Existía el bataclán popular, que imitaba a orillas del Mapocho, en versión subdesarrollada, al Follies Bergére de París. La atracción principal era una vedette criolla con buenas piernas y prominente busto, donde no existía el striptease, y el erotismo se limitaba a algún escuálido can-can o a un traje de luces mínimo, más algunos chistes de doble sentido que en muchos casos corrían por cuenta de Pepe Rojas.

Otra figura de gracia inigualable, fue la gorda Olga Donoso, que era capaz de poner a raya a una galería brava en el teatro Balmaceda en plena Vega Central, con un público que expresaba su desaprobación lanzando tomates, coliflores o huevos al escenario..Allí Pepe Rojas con Eugenio Retes, Orlando Castillo o Pepe Harold, enfrentaban a esa jauría que tomaba las armas para expresar su rechazo o aprobación.”

El Teatro Ópera, donde funcionaba la compañía de revistas Bim Bam Bum, ubicado en calle Huérfanos, que no era paseo peatonal como hoy, fue una de las compañía que destacaba por presentar el mejor espectáculo de Santiago, inaugurado el 20 de enero de 1953. Bien dirigida por el uruguayo Buddy Day , su creador, haciendo de esta revista una novedad por el lujo de sus gruesas y elegantes cortinas, más sus cómodos asientos, donde además de tener vedettes y estrellas de renombre, se preocupaba del escenario y su coreografía, y él , con muy buen ojo para elegir mujeres atractivas y que además tuvieran talento, las prefería altas.


Muchas estrellas mundiales estuvieron en el escenario del Bim Bam Bum, la francesa Xenia Monte, las vedettes argentinas Ethel Rojo, Nancy Lezica, Nélida Lobato, Elba Villa, Susana Jiménez, Moria Casán y muchas otras.

Las presentaciones eran con mujeres espectaculares y también con grandes artístas, los aplausos eran para Manolo González, Gabriel Araya, Carlos Helo,Mino Valdés, Chito Morales y Humberto Gambino con sus sketch, junto a Iris del Valle ( la Pelá) y unas mujeres que con sus curvas decoraban este gran escenario.

Pero no todo era importado, como hoy que todo llega del exterior, aquí teníamos al famoso Clan Ubilla, donde se destacaba la linda Pitica Ubilla, la primera vedette nacional que arrancaba vivas, aplausos, suspiros y hasta gritos de la 1º y 2º fila de butacas de la platea (la fila de los viejos pelaos). Tías, sobrinas y nietas conformaban este clan familiar, aprendieron a equilibrar su cuerpo con tremendos tacos, y descender con estilo la escalera iluminada del Bim Bam Bum.( dicen que Pitica, se puso ese apelativo, porque era admiradora de Lucho Gatica).


Las revistas del Bim Bam Bum, siempre comenzaban con la característica musical del teatro tocada por la orquesta de turno, y las coristas salían con sus trajes diminutos de lentejuelas y plumas, cantando…” BIM BAM BUM , etc,etc.haciendo sus coreografías para deleite de los espectadores, en los cuales este relator estaba.

Algunas bailarinas del coro bajaban a la platea e invitaban al público a bailar con ellas y siempre había “osados” que lo hacían.

Después seguía el espectáculo con los “sketch” de los artístas cómicos de la temporada, siguiendo con algún conjunto de moda, Los Flamingos, Trío Allegro, Los 4 Duendes y otros más.

A una presentación que yo asistí, en el intermedio cerraron las cortinas, y por entremedio del escenario, aparece una mujer baja , saludando al público y comienza diciendo que ella viene de Salamanca, de un pueblito del sur de Chile y es una bruja que tiene remedio para todos los males de ojos y de los otros…¡¡ era nada menos que Iris del Valle !!, la Pelá como la conocíamos en un programa de radio, hace su monólogo de 20 minutos que da tiempo a las bailarinas para el cambio de vestuario detrás de las bambalinas, en los camarines, y así comenzar la 2º parte del espectáculo.


Por la Compañía de Revistas Bim Bam Bum, pasaron Fresia Soto, cantante de la nueva ola con su Corazón de Melón, Peggy Cordero heroína de la revista Cine Amor y modelo (mostrando ropas de la época) en revistas de aquellos años. También Rosita Salaverry y Magali Rivano.


Hasta aquí esta reseña de la Compañía de Revistas Bim Bam Bum, pero les hago una invitación a que ingresen a la página de Proyecto Cabaret, donde ustedes podrán encontrar fotografías de sus estrellas favoritas, que actuaron en esta Compañía. Además están invitados a colaborar con sus recuerdos para identificar algunas fotografías que aún no tienen el nombre de la artísta.


Los dejo con Proyecto Cabaret y pueden ingresar, haciendo clic, en los nombres en color rojo.

El Proyecto Cabaret es una investigación acerca de la obra del fotógrafo Chileno David Rodríguez que pretende aproximarse a un momento de la realidad nacional capitalina representada por los personajes, espacios y sucesos fotografiados. A medio siglo de que estas imágenes fueron capturadas, suponemos que entre los habitantes de la ciudad se encuentran quienes formaron parte de la bohemia santiaguina de los años 50 y 60. Aquellos que estuvieron arriba del escenario, tras bambalinas y como espectadores.


Invitamos a actores y testigos entregar sus testimonios, datos y recuerdos en este sitio, para que de modo colectivo reconstruyamos la historia.

Aquí esta la URL para ingresar al Bim Bam Bum.

sábado, 10 de enero de 2009

"Pitica" Ubilla, es una leyenda ahora.

¿Quién es la auténtica, la verdadera "Pitica" Ubilla? Hemos leído en algunos diarios que la famosa vedette de los 50 fue Isabel Ubilla. Otros afirman que es su hermana menor, Raquel. Los testigos de esa época gloriosa sostienen que ninguna de las dos sino Elba Ubilla. Creemos necesario darle un corte final a la polémica y contaremos la historia.

La primera del famoso clan de las plumas en llegar al Bim Bam Bum fue Isabel, que era la hermana mayor. Luego, llevada por ella o bien por su propia audacia lo hizo Elba. Era una lola imponente, de opulentas curvas y que demoró muy poco en estar en la primera fila. A su cuerpo, había que agregar una cara graciosa, que irradiaba simpatía. Ella y un monumento llamado Taty Segura se les iban en collera a las argentinas.

Algunos dicen que fue el humorista Manolo González, el que la bautizó como "Pitica". Otros afirman que el autor del mote era el periodista de espectáculos, Osvaldo Muñoz Romero, el inolvidable "Rakatán", que con su grito de guerra "¡hay ambiente!" levantaba todas las juergas nocturnas. El origen del apodo es muy simple.

Lucho Gatica arrasaba en ese entonces en nuestro país, lo que era una gracia, por ser chileno. A él, desde chico, le decían "Pitico" en su Rancagua natal. ¿Y qué relación tenía Elba Ubilla con el que fuera el mejor bolerista de América latina? Ninguna, salvo una asombrosa semejanza, si parecían hermanos. Así nació la "Pitica".

Elba "Pitica" Ubilla fue una gran vedette nacional, aunque no cantaba, y por los años 60 era la mujer mas conocida o famosa de Chile. Los diarios y revistas le dedicaban todas las semanas grandes notas y fotografías y por eso, sin televisión, la conocían en todo Chile. Salir con ella a comer o a bailar era un desastre porque todo el mundo miraba al tipo que "andaba con la Pitica".

Después fue contratada en Perú y ahí conoció a un millonario ecuatoriano con el que "pinchó". Al cabo de algunas semanas éste la convenció que colgara el bikini y se fuera con él a Ecuador. Allá se casaron y colorín, colorado, este cuento ha terminado. ¡Ah! Raquel Ubilla, que junto a su asesinado marido, montó un espectáculo revisteril en Providencia, usó la marca de "Pitica" con la autorización de Elba. Eso nos contó la propia ex estrella de la noche.

Las Mejores Vedettes de Todos los tiempos.

Entre 1950 y 1985 hubo grandes bailarinas o vedettes chilenas. Mujeres hermosas que llevaban mucho público a sus actuaciones. Hombres que parecían moscas atraídos por la miel. Después del 73 las compañías de revistas prácticamente desaparecieron y, entonces, las "plumíferas " trabajaban solo en boites, clubes nocturnos.

Con arrolladora fuerza aparecieron en las candilejas Maggie Lay y Yamal. Ambas con hermosos, digamos espectaculares cuerpos, y un ritmo endemoniado, especialmente la última. Manon Duncan tenía otro estilo, quizás mas refinado, y también brilló con luces propias.

Al mencionar a estas grandes figuras, no se puede dejar en el olvido a Wendy, que empezó como cantante tropical y luego derivó al baile y las grandes plumas. Fue una doña vedette. Lo mismo hay que decir de Bibí "Huracán" Ubilla, sobrina de la gran "Pitica", que arrasaba en todos los escenarios.

Fresia Soto también incursionó en el mundo revisteril pero le faltaron porte y ganas para consagrarse. Otra famosa en los años 70 fue Martita Erices, quien sentía debilidad por los periodistas. Después, con Rosita Salaberry, conocimos mas que una vedette a una excelente y elegante bailarina. Puede que se nos escapen algunos nombres pero, en todo caso, están las mejores.

De ese grupo, la única vigente aún es Maggie Lay. La "China" mantiene mucha de la calidad que la llevó al estrellato. Y la última vedette-vedette es Tatiana Merino. La buenamoza morena canta bien, baila mejor y tiene grandes condiciones de comediante. Después de ella ... ¿el diluvio? Es una especie en extinción.

Santiago era un eterno carnaval.

La noche se hacía día y prácticamente no existía la delincuencia

Santiago de los 50, eterno carnaval


¡Que distinto era el centro de Santiago entre los años 50 y 60 al que recorremos a diario o periódicamente en la actualidad! Y, con una mano en el corazón, los muchachos de antes que no usábamos gomina podemos jurar que el de antaño era mejor.

Tenía encanto, personalidad, alegría y una noche que embrujaba con múltiples negocios que funcionaban hasta que las velas no ardían y donde era posible ver o, en el mejor de los casos, alternar con mujeres hermosas, arrogantes pero leales amigas, que pocas horas antes nos deslumbraban desde los escenarios de tres compañías de revistas. Con sus bikinis brillantes y grandes plumas multicolores eran las reinas.

Sí, las reinas del espectáculo, de la bohemia, de las cenas bailables en el Capri o de los encuentros de mantel largo e inagotable conversación en Il Bosco. Eran reinas indiferentes para el común de los espectadores, por muy ricachones que fueran y que anduvieran en unos Impalas de seis metros. Con sus amigos, eran muchachas simples, que abrían su corazón. Solo eso.

Eran distintas las noches en ese pasado, que nos parece tan lejano. Prácticamente no existía delincuencia y se podía caminar a las 4 o 5 de la madrugada por cualquier calle, cualquier barrio sin temor a ser asaltado. Claro que existían guapos arrabaleros que, a su manera, eran o se creían señores.

En esos tiempos, solo los choros de verdad, con currículo de corajudos, andaban con armas de fuego. Curiosamente, no era para cometer delitos sino para protegerse de otros peces gordos, con los cuales tenían deudas pendientes. Ahora, cualquier pelafustán, el mas rasca de los pinganillas, porta un revólver de grueso calibre o una pistola semiautomática, para asaltar a un chofer de taxi o una bencinera.

Aquellos que querían hacer de la noche día tenían un tremendo abanico de posibilidades entre el sector Mapocho y Avenida Matta. Si querían una entretención sana aunque recreando la vista, ahí estaba el famoso Bim Bam Bum, en el corazón de calle Huérfanos, al lado de la galería España. Bailes, chistes y esculturales mujeres era la propuesta noche tras noche.

Pasado el río Mapocho, Daniel Vilches y otros humoristas tan caballeritos como él hacían reír a carcajadas al respetable en una revista donde tampoco faltaban atractivas bailarinas. Era el Picaresque, que le hacía honor a su nombre. Y en el sector Matta, el Humoresque también presentaba vistosas y atractivas revistas, conjugando el humor con los atributos femeninos.

Para los aficionados a la gula, la oferta era tremenda. Al inolvidable Il Bosco, con garzones que eran verdaderos personajes, como "Bill Haley" Villanueva, había que agregar el Goyescas -que presentaba artistas internacionales, de la jerarquía de Libertad Lamarque, Lola Flores o la "Chunga", amén de los mejores tangueros de Buenos Aires- el "Pollo Dorado", el "Nuria", donde reinaba la Huambaly y con Humberto Lozán; La Bahía, el Fornoni, todavía vigente en Viña, el Roxy, en calle Moneda, donde comer era un deleite. No podemos dejar de mencionar, además, al Chago Zúñida, ahí en Puente, con sus criatureros caldos y caldillos de trasnoche para levantar todo.

En cambio, los que andaban con la maldad adelante y buscaban compañía femenina y tomarse sus buenos tragos podían elegir, entre otros, el Tap Room, que dirigía el mítico Negro Tobar y que ahora administra Pancho Ballesteros; el Night and Day, que entonces manejaba con firmeza y talento una española que era un amor; el Mon Bijou, todavía vivito y coleando frente a la Plaza de Armas. Y para que hablar del "barrio chino", donde el Zeppeling era el buque madre. ¿Saben qué tenían en común estos centros de diversión? Todos tenían música en vivo y los jaraneros bailaban no con un conjunto sino que una verdadera orquesta. ¡Ah ... qué tiempos aquellos!.

El Bim Bam Bum era un pedazo de Europa en calle Huérfanos

El Bim Bam Bum, anclado en el corazón de Santiago, era como la Rueda de Chicago en una feria: Todo parecía girar en torno al teatro de revista que dirigía su creador, el uruguayo Buddy Day. Con luces que eran toda una novedad en Chile, gruesas y elegantes cortinas y cómodos asientos montó una sala acorde con la calidad de su espectáculo.

Como buen rioplatense tenía ojo para elegir mujeres atractivas y que, además, tuvieran talento. Las prefería altas y una noche nos dijo socarronamente "el bife de chorizo tiene que ser grande".
¡Cuantas estrellas mundiales brillaron mas que nunca en ese escenario! La francesa Xenia Monty cumplió una temporada, al mostrar el arte revisteril parisino con toda sus calidad y elegancia. Y trajo a todas las grandes vedettes argentinas, como Ethel Rojo, Nancy Lezica, Nélida Lobato, Elba Villa y tantas otras. Mujeres espectaculares y también grandes artistas.

Como en esa época Huérfanos no era Paseo sino una calle con tráfico de vehículos, los mas lujosos automóviles de Santiago se estacionaban allí y en las calles vecinas. Es que ver el espectáculo era obligación, incluso para la crema y nata. Elegantes señores acudían con sus señoras pero la mayoría solos. Había que probar suerte. Por eso, los ramos de flores desfilaban hacia los camarines de las estrellas. Por supuesto que acompañados de inequívocas tarjetas.

Si bien las mujeres eran la atracción, los números humorísticos también tenían gancho propio. Manolo González, insigne contador de chistes, especialmente de corte político, era un astro pero las grandes carcajadas y aplausos los arrancaban Gabriel Araya, Chito Morales y Humberto Gambino, con los sketch que animaban junto a Iris del Valle y chicas que tenían pasta para hacer reír.

EL PICARESQUE
Esta sala ubicada en Recoleta, cuyo propietario era Ernesto Sotoliccio, tenía una revista mas modesta pero igual se llenaba los fines de semana. Era otro público, que acudía atraído por las barbaridades que decían Daniel Vilches y sus compinches, todos secos para el garabato. A veces iban espectadores graciosos y se producía un duelo de xuxadas entre ellos y los humoristas. Todo era alegría, nadie se enojaba.

HUMORESQUE
Estaba en calle San Ignacio y pertenecía a los hermanos Salim y Miguel Zacur. Su revista competía con el Picaresque. Los reporteros de la época nunca dejaban de visitarlo porque nadie como su director, Pepe Harold se las ingeniaba para descubrir nuevas figuras femeninas, primores que hacían doler las muelas. En una oportunidad, aparecieron dos hermanas que eran un atentado contra las buenas costumbres. Enfermas de buenas. Desgraciadamente las comidas con galanes las convirtieron pronto en cetáceos..

"Lido" un Famoso cabaret parisimo de revistas de gran espectaculo

En 1946, los hermanos Clérico, Jean y Joseph, adquirieron un local llamado "La plage de Paris" (la playa de París), en la avenida de los Campos Elíseos, y crearon un cabaret, al que llamaron el Lido, porque la decoración original estaba inspirada en el famosa playa del Lido de Venecia. El cabaret fue inaugurado con la revista musical Sans Rimes ni Raisons (sin rimas ni razones), el 20 de junio del mismo año.

En 1977, los propietarios del Lido compraron un edificio colindante para que el cabaret pudiera tener un restaurante y para aumentar el aforo de la sala. Desde entonces el Lido tiene una superficie de unos 6.000 metros cuadrados y capacidad para más de un millar de espectadores.

Aunque los protagonistas del espectáculo suelen ser las Bluebell Girls y los Lido Boy Dancers, también han actuado en el Lido artistas famosos, como Elton John, Laurel y Hardy, Shirley MacLaine y Elvis Presley.

El costo de los espectáculos del Lido es muy alto, por lo que cada revista suele permanecer en cartel varios años.

Folies Bergère , un famoso cabaret de Paris.

El Folies Bergère es un famoso cabaret de París, que tuvo su mayor esplendor desde los años 1890 a los 1930. A finales del siglo XX, como consecuencia de la relativa desafección del público por los espectáculos de revista, el teatro pasó a ser utilizado para comedias musicales, actuaciones de grupos de baile, etc.

Ubicado en la calle Richer número 32, en el noveno distrito de París, fue construido como un teatro para ópera por el arquitecto Plumeret. Abrió sus puertas el 2 de mayo de 1869 con el nombre de Folies Trévise (por la cercana calle Trévise), incluyendo operetas, ópera cómica, música popular, y acrobacias. Cambió su nombre el 13 de septiembre de 1872 debido a las quejas del duque de Trévise, que no quería ver su nombre asociado a una sala de espectáculos. Para evitar estos problemas se elige el nombre Bergère (pastora), también de una calle cercana, que no era un apellido.

Su fachada actual es de los años 1930 y de estilo art déco.


(1926)El salón satisfacía un gusto popular, pero con toque exótico, exhibiendo muestras de otras culturas, con vestuarios y decorados muy complejos y, con frecuencia, en trampantojo. Fue la competencia del Lido y del Moulin Rouge, e inspiró a empresarios en otros países a entrar en este negocio, como a Florenz Ziegfeld (Ziegfeld Follies) en Estados Unidos, y fue el modelo de cabarets como el Tropicana, en La Habana (Cuba). En este cabaret se logró ver a grandes artistas como las bailarina Folies Bergère y Charlie Chaplin.